La diócesis ha dispuesto que la catedral de Oviedo y la basílica de Covadonga se constituyan en centros de referencia de todos los programas que integren la celebración del Año Santo 2008, cuya apertura se ha fijado para el 13 de enero. La catedral y el santuario serán así punto de convergencia de las peregrinaciones que a este fin organicen arciprestazgos, parroquias y asociaciones.
El Año Santo viene a coincidir con el período inmediatamente anterior a la celebración de las sesiones del Sínodo diocesano (cuarto trimestre del 2009), circunstancia que ha sido contemplada por la pastoral diocesana como un incentivo para incrementar la catequesis preparatoria de la magna asamblea integrándola en las celebraciones jubilares. En este sentido, se ha anunciado que el arzobispo de la diócesis, mons. Osoro, hará pública una nueva carta pastoral que dará continuidad a la publicada en enero del presente año con el título "A la misión desde la conversión". Como es sabido, la Santa Sede otorgó a la diócesis de Oviedo la celebración de un Año Santo en 2008 con ocasión de cumplirse mil doscientos años de la Cruz de la Victoria y mil cien de la Cruz de los Ángeles
La Semana de Catequesis que, de acuerdo con sus fechas tradicionales, tendrá lugar este año en los meses de septiembre y octubre, llevará como lema general "Transmisores de la fe" y contará con sedes en Oviedo, Gijón, Aviles y Mieres. El delegado dioceano, Antonio Vázquez Escobar, ha anunciado que los arciprestazgos de las vicarías de Oriente y Occidente dispondrán igualmente de apoyo de la delegación diocesana para orientar sus programas durante el curso catequético 2007-2008. Los temarios abarcan, según las previsiones anunciadas por la delegación, un espectro amplio de intereses que oscilan entre la pedagogía, el estudio de las semblanzas de los grandes catequistas como San Pablo y las nuevas tecnologías aplicadas a la acción catequética. La acción pastoral con diferentes sectores y edades forman
parte igualmente de los temas programados por esta XIX Semana,
Mensaje de la Conferencia Episcopal con motivo de la beatificación de 498 mártires del siglo XX en España
Atraídos por el ejemplo de Jesús y sostenidos por su amor, muchos cristianos, ya en los orígenes de la Iglesia, testimoniaron su fe con el derramamiento de su sangre. Tras los primeros mártires han seguido otros a lo largo de los siglos hasta nuestros días” (Benedicto XVI)
Queridos hermanos:
Os anunciamos con profunda alegría que, en el próximo otoño, Dios mediante, tendrá lugar en Roma la beatificación de 498 hermanos nuestros en la fe, de los muchos miles que dieron su vida por amor a Jesucristo en España durante la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX. La Iglesia reconoce ahora solemnemente que murieron como mártires, como testigos heroicos del Evangelio.