Con motivo del Día del Seminario seis seminaristas mayores ofrecen su testimonio vocacional en el quincenal diocesano «Esta Hora». La escucha de Dios, el miedo a la decisión, la fidelidad a Cristo, la marginación grupal y social, la felicidad en la vida, el servicio a los demás y el compromiso con el mundo, pasan a ser un elenco de valores y actitudes que se entremezclan −a veces contradictoriamente− en un período de discernimiento y formación por el que transita toda vocación sacerdotal. El Seminario Metropolitano de Oviedo celebra su jornada de San José con la puerta abierta. Abierta a la realidad de sus 10 seminaristas mayores −a los que se añaden dos diáconos− y a los seis menores.
El Seminario Metropolitano y el Arciprestazo de Gijón organizan del 7 al 14 de marzo unas jornadas para acercar el hecho de la vocación sacerdotal a las comunidades y parroquias de gijonesas en vísperas de la celebración de Día del Seminario que tendrá lugar el 21 de marzo. Las jornadas tienen una significación especial al celebrarse en el Año Jubilar Sacerdotal declarado por Benedicto XVI. Con el lema «Una vida apasionante» los seminaristas asturianos ofrecerán su testimonio vocacional en las asambleas dominicales de la ciudad.
Sergio y Don José son dos vidas puestas en paralelo desde la óptica vocacional en la última carta semanal del Arzobispo don Jesús Sanz ante el Día del Seminario. Una experiencia vivida en días pasados a través del encuentro con un niño que manifiesta su deseo de ser sacerdote y el fallecimiento de un entregado y veterano presbítero, sirven al prelado asturiano para plantear la gracia apasionante de ser sacerdote y el inmenso trabajo que estos realizan.