Cáritas, o cómo ser parte de la solución

Publicado el 15/02/2018
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInPrint this page
Cáritas, o cómo ser parte de la solución

Desde el pasado mes de diciembre Cáritas se encuentra difundiendo la campaña “Sé parte. Hazte de Cáritas”, por la cual se pretende hacer partícipe al conjunto de la sociedad de su papel protagonista en la lucha contra la pobreza. El objetivo de Cáritas, en estos momentos, es generar una base social sólida, estable y comprometida con la misión y los valores de Cáritas, que no sólo aporte económicamente, sino que sea parte activa del cambio en la sociedad. Un ejemplo de ello pueden ser las 37 iniciativas, ideas y propuestas de ayuda que, en el año 2017, se propusieron a Cáritas desde la sociedad asturiana. Algo que se ha valorado como “muy positivo” por parte de la organización en la diócesis. “No son iniciativas nuestras –destaca Mª. Luz Baeza, su secretaria general– sino que son personas que quieren hacer algo, y entienden que la institución con la que quieren hacerlo es con Cáritas. Ellos nos proponen su iniciativa, valoramos si se necesita, si encaja, y bien se aplica, o bien se reconvierte hacia aquello que realmente se necesita, y de esa manera han ido saliendo esas 37 iniciativas que parten de la misma sociedad”.

La familia es probablemente el ámbito donde Cáritas pone siempre el acento de la ayuda. “Es así porque es el lugar donde se viven muchas de las realidades y las problemáticas sociales”, explica Mª. Luz. “La idea es no apoyar realidades separadas, porque es en la familia como núcleo donde todas esa realidades se viven y queremos trabajar”. Por ello, funcionó especialmente bien una de las iniciativas de ayuda que se plantearon el año pasado desde la sociedad, capitaneada por un gran comercio, que ofreció su ayuda para ver de qué manera se podían mejorar la situación de los hogares, en cuestiones de habitabilidad e instalaciones. “El comercio se acercó a nosotros y nos planteó esta fórmula de ayuda. Con ello, trabajamos para detectar qué situaciones se podían mejorar en los hogares de las familias a las que acompañamos, y lo cierto es que funcionó muy bien”, señala la Secretaria general de Cáritas Asturias.

Es un ejemplo de la capacidad y la importancia que tiene la colaboración de la sociedad con instituciones que buscan mejorar la vida y las condiciones de las personas en riesgo de exclusión.

Ante la disminución de ingresos de algunas de la fuentes de financiación de la institución como son el IRPF, y las subvenciones, los recursos están disminuyendo para Cáritas, y por eso es necesario recordar la importancia de la colaboración por parte de todos, de las diferentes maneras en que puede hacerse.

Una de ellas es el voluntariado. Asturias cuenta con 1.838 voluntarios que colaboran ofreciendo su tiempo y sus conocimientos. Las empresas también están poniendo en marcha el conocido como voluntariado corporativo, por el cual colaboran ofreciendo la labor de sus trabajadores, o facilitan que éstos puedan colaborar con la institución. Una vinculación “muy positiva, tanto para nosotros, porque nos permite contar con una colaboración profesional muy interesante, pero también para ellos mismos, porque les permite conocer una realidad social que la mayor parte de las veces les sorprende, muy gratamente, al conocer lo que se está haciendo por las personas, y cómo trabaja Cáritas”, señala M.ª Luz.

Otra de las vías de financiación de Cáritas son las herencias y legados. Una realidad poco conocida, que sin embargo le ha permitido a la institución poner en marcha proyectos como la Red de Hogares, que hoy cuenta con 15 pisos –resultado de donaciones de particulares o de congregaciones religiosas– que permiten facilitar a familias en riesgo de exclusión un alojamiento temporal que facilite su inserción en la vida normal. “Y si tuviéramos más, utilizaríamos más –señala M.ª Luz Baeza– pues se trata de un recurso muy interesante, que a Cáritas no le supone mucho coste, porque los pisos proceden de herencias o cesiones, y sin embargo, el beneficio para sus usuarios es inmenso”.

Además, muchas de las personas que no tienen tiempo para colaborar con Cáritas, ofrecen su ayuda aportando una cantidad mensual, bien como donantes, ofreciendo cantidades económicas puntuales, o bien como socios. Estos últimos se vinculan a Cáritas a través de una cuota periódica bancaria, y la institución se mantiene en comunicación con ellos haciéndoles partícipes de su trabajo. “Además de enviarles el certificado de su colaboración económica, que es un derecho, estamos trabajando en el envío de la memoria y un balance de nuestro trabajo para que los socios sientan que son parte de Cáritas –explica Martha Alonso, responsable de comunicación–. Además, es importante que sean los propios socios los que den a conocer en su entorno el trabajo de Cáritas, pues está demostrado que esa es la manera de que más personas quieran ayudarnos a llevar a cabo nuestros objetivos. En el último estudio, quedó claro que el 53% de las personas que se hacen socias de Cáritas lo hacen gracias al boca a boca”, añade. Una persona puede hacerse socia bien llamando a las oficinas centrales de Cáritas (Teléf. 985 20 80 23), o a través de la página www.haztedecaritas.com.

La figura del socio se hace, en estos momentos, fundamental. “La cantidad no es lo más importante –recuerda M.ª Luz Baeza–. Necesitamos que mucha gente aporte lo que pueda, de hecho, la mayor parte de nuestros socios aportan pequeñas cantidades, pero muchas pequeñas cantidades son las que al final permiten que tengamos un fondo importante para hacer nuestra labor. Los socios son los que nos dan estabilidad, gracias a ellos sabemos el dinero que tenemos y podemos organizar nuestro trabajo. No podemos poner en marcha iniciativas que no sabemos si vamos a poder mantener, y por ello, la estabilidad que necesitamos, nos la dan los socios”.

Un aspecto, el de la importancia de hacerse socio de Cáritas, que desde la propia institución se refuerza dejando claro que Cáritas desea ser lo suficientemente independiente como para poder decidir quiénes son los últimos y “descartados” de la sociedad, como expresaría el mismo Papa Francisco, y dónde quiere estar. “Hasta este momento –señala la Secretaria General– desde Cáritas siempre hemos aprovechado el Corpus y otros momentos puntuales para agradecer la labor de nuestros colaboradores, pero ahora, nos vemos en la necesidad de pedir más colaboración, porque realmente nuestros recursos están disminuyendo. Seguiremos optando a las subvenciones públicas, porque entendemos que es un derecho: las personas para las que trabajamos tienen el mismo derecho que el resto de la población para optar a ese dinero que ofrece la Administración. Sin embargo, no queremos ser dependientes de esas subvenciones, sino tener la autonomía suficiente por nuestros propios ingresos para que, nos las den o no, podamos seguir haciendo los proyectos que para nosotros son importantes”.

Con todo ello, Cáritas recuerda que una de sus principales preocupaciones es haber salido de la crisis en una situación de gran desigualdad, en la que muchas personas a las que se está atendiendo han visto disminuidas sus probabilidades de salir adelante. “Por ello, en estos momentos nos encontramos en Cáritas con menor cantidad de personas y familias, pero éstas se encuentran en situaciones más complicadas y con menos oportunidades para llevar una vida normalizada. Esto para nosotros es muy preocupante, de la misma manera que lo es la transmisión intergeneracional de la pobreza, y los últimos estudios que constatan que los niños que nacen y viven en familias en situación de pobreza y necesidad, tienen un alto porcentaje de volver a reproducir esta situación”, destacan en la institución, y hacen un llamamiento: “En Asturias hay 190.000 personas en riesgo de pobreza, no podemos acostumbrarnos a esa cifra, tenemos que ser parte de la solución de este problema”

Las cifras de Cáritas Asturias

• En el año 2016 (última memoria publicada de Cáritas, pronto se presentará la del 2017) Cáritas atendió a 20.553 personas, con la ayuda de 1.838 voluntarios distribuidos en 199 equipos. Para ello, destinó 7.884.540 euros.

De cada 100 euros que se reciben, 34,2 euros se destinan a las personas sin hogar, 41,1 euros se destinan a la red de Cáritas parroquiales, 9,2 euros a los servicios comunes, 5,8 euros a menores y familia, 5,2 euros al empleo y 4,6 euros a la cooperación.

En la red de Cáritas parroquiales se acompañaron en el año 2016 a 5.991 familias, de las que 1.857 eran atendidas por primera vez. Un total de 16.521 personas. La red de Cáritas parroquiales está compuesta por 1.523 voluntarios, y para todo ello se destinaron 3.236.634 euros.

Desde el ámbito parroquial se acompañó a 1.452 personas mayores, y a 92 personas privadas de libertad.

• En el proyecto textil hay 15 personas empleadas, y 8 empleos de inserción. Se recogieron 1.710 toneladas de ropa, y se entregaron desde las tiendas y los espacios con corazón 10.700 prendas.

Se atendió a 1.543 personas sin hogar, y a 868 personas desde el programa de empleo e inserción sociolaboral. Además, se acompañó a 482 menores, desde el programa de menores y familia.

Para mejorar el servicio, utilizamos cookies propias y de terceros. Si sigues navegando, entendemos que aceptas su uso según nuestra política de cookies.

Más información sobre cookies