La convocatoria que hoy realizamos de
celebrar un Sínodo Diocesano tiene por objeto ponernos, junto con toda la
Iglesia, a la escucha de la Palabra de Dios y de su voluntad, dejándonos
conducir por Él en esta hora de nuestra historia en Asturias. El Sínodo
diocesano no se convoca para dar cumplimiento a nuestra voluntad o a nuestras
particulares ideas, sino para mostrar a todos que un Iglesia viva es aquella que
realiza su misión en el mundo, dando rostro a Jesucristo y llamando a los
hombres a vivir en la Verdad, en el Camino y en la Vida.
Un Sínodo Diocesano ¿para qué? La respuesta la podemos
encontrar sencillamente en unas palabras del Papa Benedicto XVI, cuando nos dice
que la «liberación fundamental que la Iglesia puede darnos es permanecer en
el horizonte de lo eterno». Todos los cristianos de Asturias hemos
de ponernos en pie para vivir en ese horizonte y descubrir lo que Nuestro Señor
desea de nosotros hoy. Esto supone salir fuera de los límites de nuestro saber y
de nuestro quehacer habitual para entrar en la sabiduría de Dios, dejándonos
llevar de su Espíritu. (Presentación del Sínodo, 7 de
Enero de 2007)
CorreoElectrónico:sinodo@iglesiadeasturias.org