Ehsan Ullah Kham visita Asturias para denunciar la esclavitud infantil en el mundo

Publicado el 29/11/2018
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Ehsan Ullah Kham visita Asturias para denunciar la esclavitud infantil en el mundo

El movimiento apostólico Encuentro y Solidaridad ha promovido la visita de Ehsan a Asturias

Su intensa vida se deja entrever en sus pasos cansados, sus movimientos lentos y su mirada algo lejana y melancólica. Hace ya más de cincuenta años de su primer encuentro con un esclavo, al borde de una carretera en Lahore (Pakistán). Tenía 19 años, y se ofreció a ayudar a cruzar a aquel anciano. Pero éste le dijo que estaría mejor muerto, y entre lágrimas, le confesó que era esclavo del ladrillo y que sus hijas habían sido secuestradas, violadas e iban a ser vendidas para llevárselas lejos. Ehsan Ullah Khan era entonces estudiante de Ingeniería en la Universidad y no daba crédito a semejante testimonio. En la policía no quisieron escuchar su denuncia, pero ni corto ni perezoso se llevó a un centenar de amigos y compañeros universitarios para hacer presión y, entre todos, consiguieron liberar a esas dos niñas. Esos días, fue consciente de que había personas en su país que nunca habían sido escuchadas, y que si él no actuaba, volverían a ser olvidadas para siempre. Corría el año 1967, y decidió fundar el “Bonded Labour Liberation Front”, algo así como el Frente de Liberación del Trabajo Forzado. Durante veinticinco años, además de dedicarse al mundo del periodismo, luchó solo contra la esclavitud de niños y mujeres en su país, con la única ayuda de sus padres y su hermano. Estuvo encarcelado en doce ocasiones, fue torturado y la mafia intentó asesinarle hasta en seis ocasiones. Desde los años 90 ya no vive en su país; de allí fue expulsado acusado de intentar hundir la economía pakistaní, donde una de las mayores fuentes de ingresos es la industria de las alfombras, especialmente dominada por los talleres en los que niños a partir de los cinco años trabajan como esclavos. Desde Suecia, país al que se exilió, continúa trabajando y dando a conocer esta realidad, que afecta especialmente a las multinacionales de la moda, grandes empresas de consumo rápido a precios muy populares cuyos productos se fabrican a menudo en países asiáticos para abaratar costes. Estos días se encuentra en Asturias, donde tiene una intensa tarea de difusión de su actividad y la realidad de la esclavitud en el mundo, que afecta, según algunas ONG, a más de 172 millones de personas. Hoy mismo estará, a la una de la tarde, en la Escuela Universitaria Padre Ossó para hablar con los estudiantes, a quienes suele animar “a escribir un correo electrónico diario a estas multinacionales de la moda solicitando que pongan fin a la esclavitud. Es –afirma– una manera de luchar pacíficamente”.

Ehsan Ullah Khan con Araceli Salamanca, frente al Obispado de Oviedo

Los promotores de esta visita son los miembros de Encuentro y Solidaridad, un movimiento apostólico nuevo que bebe de la tradición del mundo obrero y de otras organizaciones católicas que ya trabajaban intensamente por la abolición de la esclavitud infantil en el mundo. Araceli Salamanca, miembro de Encuentro y Solidaridad en Asturias, explica que “Ehsan está luchando, además de por darles una educación a estos niños, que para él es muy importante, también desde la línea de defensa legislativa y política, y nosotros queremos estar ahí, apoyándole. Por eso hemos querido que venga a Asturias y comparta con todos nosotros su denuncia”.

“Quisiera que Iqbal Masih fuera beatificado”

Ehsan reconoce que en su país está muy arraigado un sistema social de tipo feudal, donde los más pobres no tienen derechos. En esas clases más bajas hay personas de todas las religiones, pero la mayor parte son cristianos. Como cristiano era Iqbal Masih, un niño esclavo que él mismo liberó en 1995 y que, al poco tiempo, se convirtió en un símbolo de la lucha contra el trabajo infantil, al involucrarse en la labor de Ehsan. Fue asesinado al poco tiempo.

El fundador del Frente de liberación del trabajo forzado denuncia, por un lado, la explotación, en régimen de esclavitud, de niños y mujeres. Por otro, el uso de sustancias químicas muy peligrosas en la elaboración de ropa fabricada para grandes multinacionales de la moda. Estas sustancias están “provocando cáncer y enfermedades en la piel en los esclavos, pero no sólo se queda en ellos, sino que se extiende también a todo el mundo, aunque más lentamente”, afirma. Además, Ehsan tiene un deseo personal. A pesar de que él es musulmán, está convencido de que el niño que él liberó de la esclavitud, Iqbal Masih, murió como mártir. “Él era católico y tenía una gran fe. Ayudó a liberar a 3.000 niños de la esclavitud y fue asesinado por ello. Creo que debería abrirse su causa de beatificación, pues entregó su vida por la justicia”.

Y nos da un último mensaje a los españoles: “Vais a celebrar la Navidad, el nacimiento de Jesús, que dijo que todos los niños deben ser amados. Pero ¿cómo podemos amar si compramos las ropas de niños explotados? Si así lo hacéis, no creo que Jesús esté feliz”.

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