Oración ante el Santísimo Sacramento para el tiempo de Cuaresma
«Por los caminos del Éxodo»
De rodillas
Canto:
El sacerdote abre el Sagrario, hace genuflexión ante el mismo, y mientras introduce el Pan eucarístico en la custodia, se comienza el canto de entrada. De rodillas inciensa el Santísimo Sacramento y luego, en pie, dice la siguiente oración.
Sac. Señor Jesús, palabra de bendición del Padre para nosotros,
haznos capaces de recorrer este camino cuaresmal,
para que purificados del pecado y reforzados por el ardor de la caridad,
podemos alcanzar la herencia de los santos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
En pie
Sac.Recojámonos en oración.
Momentos de silencios
Lec.
Señor, nuestra Paz.
R/. ten piedad de nosotros
Señor nuestra Luz.
R/. Ten piedad de nosotros.
Señor, nuestro auxilio
R/. Ten piedad de nosotros.
Sac. Señor Jesús,
escucha la oración de tu pueblo y llena toda la tierra con la luz de tu gloria, así nosotros,
confortados con tu presencia, y dejándonos guiar por el Espíritu al desierto cuaresmal, podremos llegar a la alegría de la resurrección. A tí, que fuiste tentado por el Maligno y saliste vencedor por la fuerza de la palabra, y que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén
Sentados
Lect. Del libro del profeta Isaias I,2-8.16-20
¡Escuchad, cielos! ¡Prestad oído, tierra! porque habla el Señor: Yo crié hijos y los hice crecer, pero ellos se rebelaron contra mí.
El buey conoce a su amo y el asno, el pesebre de su dueño; ¡pero Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento!
¡Lavaos, purificaos, apartad de mi vista la maldad de vuestras acciones! ¡Cesad de hacer el mal, aprended a hacer el bien! ¡Buscad el derecho, socorred al oprimido, haced justicia al huérfano, defended a la viuda!
Aunque vuuestros pecado sean como la escarlata, se volverán blancos como la nieve; aunque sean rojos como la púrpura, serán como la lana.
Si estáis dispuestos a escuchar, comeréis los bienes del país; pero si rehusáis hacerlo, seréis devorados por la espada, porque ha hablado la boca del Señor.
(Salmo responsorial 50)
Lect R/. Perdón Señor perdón.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
R/. Perdón Señor perdón.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra tí, contra tí sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
R/. Perdón Señor perdón.
En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
R/. Perdón Señor perdón.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
R/. Perdón Señor perdón.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
R/. Perdón Señor perdón.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
R/. Perdón Señor perdón.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.
R/. Perdón Señor perdón.
En pie
Sac. Del evangelio según Lucas 13, 1-9
En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.
Jesús les contestó: Pensáis que esos galileos eran mas pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pareceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceareis de la misma manera.
Y les dijo esta parábola: "Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo, encuentro. Córtala. Para qué va a ocupar terreno en balde? Pero el viñador contestó: Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas".
Sentados
Silencio de Adoración
En pie
Sac. Oremos por la Iglesia de Dios, por la salvación del mundo, por nosotros y por todos los pecadores.
Lec. Señor Jesús, Hijo del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, que en la Iglesia se renueve el espíritu de la conversión. Perdona a quien nos confesamos pecadores.
KYRIE ELEISON
Señor Jesús, Hijo del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, revela a los tibios y a los indiferentes el fervor por tu servicio. Da a los pecadores la alegría de la vuelta a la casa del Padre.
KYRIE ELEISON
Señor Jesús, Hijo del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, líbranos de la impureza y de la hipocresia, conducenos por los caminos de la verdadera penitencia.
KYRIE ELEISON
Señor Jesús, Hijo del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, haz que por medio de la penitencia podemos refrenar nuestras pasiones y eleva nuestros corazones hacia el bien que de ti procede.
KYRIE ELEISON
Señor Jesús, Hijo del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, concedenos la alegría de que la penitencia ayuda a cambiar nuestros egoismos por la generosidad de la caridad.
KYRIE ELEISON
Sac. Con el pecado nos hemos hecho indignos de la comunión de los santos. Ahora pedimos que por medio de su fraterna intercesión, consigamos el perdón de los pecados y los frutos de la Redención.
Lec. Santa María Madre de Dios
R/ Ruega por nosotros
San Miguel
R/. Ruega por nosotros.
Santos Ángeles de Dios
R/. Rogad por nosotros
San José
R/. Ruega por nosotros
San Juan Bautista
R/. Ruega por nosotros
Santos Pedro y Pablo
R/. Rogad por nosotros
San Lorenzo
R/. Ruega por nosotros
Santa Eulalia de Mérida
R/. Ruega por nosotros
San Melchor
R/. Ruega por nosotros
San Pedro Poveda
R/. Ruega por nosotros
Santos Mártires de Turón
R/. Ruego por nosotros
Santos de Dios
R/. Rogad por nosotros
Sac. Y ahora, por medio de Jesús, a quien adoramos en este sacramento admirable, dirijamos nuestra oración a Dios Padre en el Espíritu santo y digamos: Padre nuestro
Canto
De rodillas. El sacerdote inciensa el Pan eucarístico mientras el pueblo entona un canto apropiado.
El sacerdote, puesto en pie, dice la siguiente oración.
Sac. Oremos
Señor,
te pedimos humildemente nos concedas
que este sacramento de amor sea siempre para nosotros
un signo de unidad y un vínculo de amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
Seguidamente bendice al pueblo con el Santísimo en la custodia.
Estando todos de rodillas, el sacerdote pide por las vocaciones.
Oración por la santificación de los sacerdotes.
Señor Jesús, llena con el don del Espíritu Santo a los que te has dignado elevar al Orden Sacerdotal para que sean dignos de presentarse sin reproche ante tu altar, de anunciar el Evangelio de tu Reino, de realizar el ministerio de tu palabra de verdad, de ofrecerte los dones y sacrificios espirituales, de renovar a tu pueblo mediante el baño de la regeneración; de manera que vayan gozosos a tu encuentro, y reciban de tu inmensa bondad la recompensa de una fiel administración del ministerio que han recibido sin mérito propio Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Sac.
R/. Amén
Canto
Reserva el Santísimo y mientras tanto el pueblo hace el canto final.