Adoración eucarística para el tiempo pascual
«El triunfo de la Vida»
El sacerdote abre el Sagrario, hace genuflexión ante el mismo, y mientras introduce el Pan eucarístico en la custodia, se comienza el canto de entrada. De rodillas inciensa el Santísimo Sacramento y luego, todos sentados, dice la siguiente oración.
Sac. Señor mio y Dios mio.
creemos firmemente que estás aquí,
nos ves, nos escuchas.
Te adoramos con reverencia.
Te pedimos
perdón por nuestros pecados
y te agradecemos
el fruto de esta oración.
Madre del resucitado,
testigos todos de la resurrección de Cristo.
Rogad por nosotros al Señor.
R/. Amén
Silencio adorante
Sac. Oh Jesús, que has vencido el pecado y la muerte con tu resurrección, y te has revestido de gloria y de luz inmortal, nos concedes la gracia de resucitar contigo, para poder empezar junto a ti una vida nueva, luminosa, santa.
Realiza en nosotros, Señor, la transformación que tú obras en aquellos que te siguen: haz que nuestro espíritu, transformado admirablemente por la unión contigo, resplandezca de luz, se llene de cantos de alegría y siempre camine hacia el bien.
Tú, que has abierto a los hombres un futuro de amor y gracia con tu victoria, suscita en nosotros el empeño de difundir con la palabra y con el ejemplo tu mensaje de salvación; danos el celo de trabajar por la llegada de tu reino.
Haz qué seamos saciados con tu belleza y con tu luz y deseemos estar para siempre junto a ti.
R/. Amén.
Monitor. La lectura que vamoa a escuchar es una catequesis bautismal y nos revela como el bautismo no es solo un ritual de purificación sino sobre todo un misterio de participación en la Pascua del Señor, es decir: en su muerte y en su resurrección. Este misterio se realiza místicamente en cada hombre que recibe el bautismo.
Lect.DE LA CARTA DE SAN PABLO A LOS ROMANOS 6, 3-11
Salmo responsorial (117)
Lect. R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
Lect. Dad gracias al Señor porque es bueno,
Porque es eterna su misericordia.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
En el peligro grité al Señor,
y me escuchó poniéndome a salvo.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos:
«La diestra del Señor es pode rosa,
la diestra del Señor es excelsa,
la diestra del Señor es poderosa.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
Abridme las puertas del triunfo,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegria y nuestro gozo.
R/. Te damos gracias Señor, de todo corazón,
Te damos gracias Señor, cantamos para ti.
Oración silenciosa
En pie
Sac. Agradecemos a Dios Padre que, por el bautismo, nos ha dado la gracia de resucitar con Cristo a una vida nueva y preguntamos de poder siempre comportarnos de verdaderos hijos de Dios. Decimos junto:
Escúchanos, o Señor.
Lect. Para que reconozcamos nuestra dignidad cristiana y no volvemos a las obras del pecado, oremos.
Para que nuestra conducta sea testimonio de nuestra fe en Cristo resucitado, oremos.
Para que la paz y la alegría de Cristo resucitado se manifiesten al mundo por la fuerza de nuestra fe, oremos.
Para que caminemos como pueblo que marcha hacia los bienes eternos, oremos.
Sac. Oh Dios, que nos has dado, en tu inmensa bondad, por medio de tu Hijo presente en este sacramento admirable, tu misma vida divina por medio del agua y del Espíritu Santo, mira a tus hijos de adopción, y concédenos poder manifestarlo en las obras nuestra fe y haz que podamos un días sentarnos con tu Hijo Jesucristo en la mesa del banquete del Reino de los cielos. Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.
De rodillas. El sacerdote inciensa el Pan eucarístico mientras el pueblo entona un canto apropiado.
El sacerdote, puesto en pie, dice la siguiente oración.
Sac. Oremos
Haz, Señor, que toda nuestra vida
sea testimonio vivo
del poder de tu resurrección,
que nos ha hecho morir contigo al pecado,
para que podamos resucitar contigo
A ti que vive y reina con el Padre
en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios
por los siglos de los siglos.
Seguidamente bendice al pueblo con el Santísimo en la custodia.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Estando todos de rodillas, el sacerdote pide por las vocaciones.
Señor, tú has querido salvar a los hombres y has fundado la Iglesia como comunión de hermanos, reunidos en tu amor.
Continúa pasando entre nosotros y llama a aquellos que has elegido para ser voz de tu santo Espíritu, fermento de una sociedad más justa y fraterna.
Alcánzanos del Padre celestial los guías espirituales que necesitan nuestras comunidades:
verdaderos sacerdotes del Dios vivo que, iluminados por tu palabra, sepan hablar de ti y enseñar a hablar contigo. Amén
CANTO
Reserva el Santísimo y mientras tanto el pueblo hace el canto final.
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