En la viña del Señor se necesitan obreros.
Si no os falta valor apuntáos los primeros.
Si de hacerlo bien alguna vez tenéis dudas
no faltará quien os ofrezca sus ayudas.
Un niño te está esprando, un compañero también.
No te lo estés pensando puedes hacer mucho bien
Si tienes fe y amor y no te falta paciencia
confia en el Señor y ofrécele tu asistencia
Si te apetece venir, tienes la puerta abierta.
Bien se te va a recibir y eso es cosa muy cierta.
Maruja Sastre
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