María, Madre de Jesús
y de cuantos participan de su ministerio sacerdotal,
acudimos a Tí como hijos que acuden a su Madre.
Ya no somos niños,
sino adultos que de todo corazón desean ser hijos de Dios.
Nuestra condición humana es débil;
por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal
para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades.
Ruega por nosotros,
para que, a nuestra vez, podamos ser personas de oración
invocamos tu protección para poder permanecer
libres de todo pecado.
Invocamos tu amor para que el amor pueda reinar
y nosotros podamos ser compasivos
y capaces de perdonar.
Invocamos tu bendición
para que podamos ser como la imagen de tu Hijo,
Señor y Salvador nuestro, Jesucristo.
Amen
(Oración recomendada por la Madre Teresa de Calcuta)
Busca en Google evitando contenidos inadecuados desde esta página
La búsqueda segura en Google te ayuda a encontrar paginas con contenidos adecuados para toda la familia