¡Señor, creo en tí!
Yo no creo porque e necesite,
yo te necesito porque creo,
te necesito porque amo
te necesito porque eres
mi aliento y mi vida.
Por eso se me alegra el corazón
y se gozan mis entrañas
Por eso yo te amo, Señor.
Por eso espero en tí,
me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás e tu presencia.
Esta fe confiada, esperanzada,
es mi suerte y mi alegría,
se me alegra el corazón,
es mi gracia y mi regalo,
por eso te daré siempre gracias
y no dejaré de bendecir tu nombre.
Busca en Google evitando contenidos inadecuados desde esta página
La búsqueda segura en Google te ayuda a encontrar paginas con contenidos adecuados para toda la familia