12Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.
13Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario.
En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades.
14Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.
15Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo:
«El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.»
16Mas Jesús les dijo:
«No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.»
22Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
23Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí.
24La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.
25Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.
26Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían:
Es un fantasma, y de miedo se pusieron a gritar.
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