El último domingo de este mes celebramos la fiesta de Jesucristo, Rey del universo, con la cual clausuramos el año litúrgico.
Esta fiesta resume toda la vida y el mensaje de Jesús
El núcleo central del mensaje de Jesús es el anuncio del Reino de Dios. Las Parábolas del Reino revelan los distintos aspectos de este Reino. Jesús compara el Reino a un grano de mostaza, a una red, a un sembrador, a un banquete, etc. Distintas dimensiones que forman parte de una misma realidad: el Reino de Dios.
Pero Jesús no solo anuncia el Reino sino que El mismo se proclama Rey. Ante Pilato que le pregunta si es rey contesta: "Tú lo dices: yo soy rey. Yo para eso he nacido y para eso he venido al mondo" (Jn 18, 37). Pero su Reino no es de este mundo (Jn 18,36).
Y el hecho de proclamarse Rey le trae la condena a muerte. La sentencia por la que Jesús muere es esta: "Jesús, Rey de los judios"
El Reino y el reinado de Jesús es el reino de la paz, de la justicia, del amor, de la verdad. Todo el que practica estas virtudes está construyendo el Reino de Dios y él mismo heredará este Reino cuando El lo convoque: "Venid, benditos de mi padre y heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo" (Mt 25, 34)
Esta fiesta nos invita a descrubrir la importancia del Reino de Dios, a pedir su llegada: "venga a nosotros tu Reino" y a poner los medios para hacerlo realidad en nuestro mundo.
La tarea de los cristianos es ser por un lado semilla y sembradores del Reino de Dios y por otro testigos de su presencia, trabajando por instaurar la justicia, la verdad, la paz y el amor en nuestra sociedad.
Jesús Alvarez Feito
Párroco
Busca en Google evitando contenidos inadecuados desde esta página
La búsqueda segura en Google te ayuda a encontrar paginas con contenidos adecuados para toda la familia