Se configura como un intenso y universal movimiento de la Iglesia de carácter pastoral y espiritual, personal y comunitario, encaminado a conseguir y verificar el proceso de contínua y permanente conversión, que constituye el Mensaje fundamental del Evangelio.
En la historia de la Iglesia el primer Año Santo fue instituido por el papa Bonifacio VIII en el año 1.300. En 1.343 el papa Clemente VI dijo que los años Santos se celebrarían cada 50 años. El papa Pablo II en 1.470 estableció que el Año Santo sería cada 25 años y así ha continuado hasta hoy.
Además de los Años Santos que se celebran cada 25 años, en ocasiones especiales, un papa puede proclamar un Año Santo extraordinario o especial.
Este es el caso de nuestra Iglesia de Asturias.
1.- La pereginación Durante este año 2008 nuestra Iglesia peregrinará a la Catedral y a Covadonga. No se trata de un viaje de turismo o de folclore. Peregrinar es caminar con Cristo y a su encuentro, salir al encuentro de nuestros hermanos, con quienes compartimos la fe y la esperanza.
2.- La indulgencia plenaria se trata de la reconciliación o perdón abundante y generoso, derramado sobre los que se convierten e imploran la remisión total de sus culpas y la restauración de sus vidas y personas.
La Indulgencia debe recibirse después de hacer la confesión sacramental y la particiación en la Eucaristía.
3.- Purificación de la memoria El Año Santo es llamada también a la conversión de la Iglesia. Todos conocemos acontecimientos que son antitestimonio. De ahí que deba surgir una actitud de renovado testimonio y compromiso cristiano.
4.- La caridad que nos abre los ojos ante la nuevas pobrezas. Debemos crear una nueva cultura de la solidaridad.
5.- Memoria de los que siguieron la cruz hasta las últimas consecuencias de los que han hecho de la cruz el sentido de su vida.
Transcribimos parte de la homilía del día del Corpus de 2007 en la que el Arzobispo de Oviedo, D. Carlos Osoro anuncia el año Santo de 2008:
"En esta solemne festividad del Corpus quiero anunciaros que el Santo Padre Benedicto XVI concede Indulgencia Plenaria a todos los fieles que se sumen a las celebraciones del Año Santo Jubilar que celebraremos en 2008, con ocasión del mil doscientos aniversario del día que fue donada a la Iglesia Ovetense la Cruz de los Ángeles por Alfonso II y del mil cien aniversario desde que fue entregada la Cruz de la Victoria a la Catedral por Alfonso III.
Su Santidad el Papa, mediante un decreto que acabamos de recibir, concede esta gracia a nuestra Archidiócesis durante el Año Santo Jubilar que se abrirá en la fiesta del Bautismo del Señor -13 de enero de 2008- y finalizará en la misma fiesta del año 2009.
Una gracia que revertirá en todos los fieles que asistan a las celebraciones sagradas, reciban la bendición papal que nos concede impartir y ganen la Indulgencia en las condiciones señaladas por la Iglesia: confesión, comunión y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
Quienes no puedan asistir físicamente, podrán ganar el jubileo a través de la radio y la televisión.
El Santo Padre nos concede tres lugares para vivir esta gracia: la Catedral, la Cámara Santa y el Santuario de Covadonga.
Oviedo y Covadonga serán, pues, lugar de acogida de peregrinos en este Año Santo Jubilar en el que el Señor llenará a nuestra Iglesia Diocesana de gracias y bendiciones.
Queridos hermanos, recibid esta noticia como un regalo de comunión de Jesucristo con su Iglesia y en concreto con la Iglesia que camina por estas tierras de Asturias y que desea hacer partícipes de la buena nueva a todos los hombres.
Muchos vendrán a acoger esta gracia a nuestra tierra. El Señor nos da la oportunidad de ser misioneros, como lo queremos descubrir en este Sínodo que ya estamos celebrando en su fase de preparación espiritual y en la que se inserta este Año Jubilar."
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